Camino al Fitz Roy
Mientras recopilo las fotos de mi viaje a la Patagonia, os dejo con esta maravillosa foto, camino del Fitz Roy, llamado también Cerro Chaltén.
La energía que se percibe en la fotografía, no es ni la mitad de la mitad de lo que se puede llegar a sentir cuando uno lo ve por primera vez. Hay que tener suerte para verlo, la mayoría de los días está cubierto por nubes que impiden su visión. Parece como si él mismo decidiera quién puede y quién no puede admirar su belleza. El año que lo visité (fin de año del 2006-2007), hacía 3 meses que no se dejaba ver. Durante mi corta estancia en El Chaltén, de 3 días, no vi una sola nube, fue como si hubiera sido bendecida y el cerro me hubiese concedido ese pequeño placer. En la foto podéis ver como las nubes desaparecían, como si de una cortina de teatro se tratara.
El nombre Chaltén significa “montaña humeante”, se llegaron a pensar que era un volcán por las perpetuas nuebes que lo rodean. La leyenda, inspirada en la mitología tehuelche, cuenta que el joven Elal, que huía de su padre, fue ayudado por un cisne que le posó en la cúspide de un cerro. Al intentar descender del monte, fue atacado por unos espíritus de la nieve y el frío (Shie y Kokesne), consiguió ahuyentarlos creando fuego tras golpear los pedernales. Tardó 4 días en descender. Al pie del cerro le acogió un grupo de tehuelches, con quienes convivió hasta ser adulto.
El nombre Fitz Roy, se lo dio el perito Francisco Moreno, en una expedición de exploración por los lagos Argentino, Viedma, del Desierto y San Martín, al divisar el cerro Chaltén. Decidió darle el nombre en homenaje al explorador de costas Robert Fitz Roy.
Es un desafío para escaladores, desde 1952, año en que su cumbre fue vencida por primera vez, sóle se escala 1 ó 2 veces al año.
Fotografía tomada por mi, Enero 2007. Caro Ferrer.

